Un buen envío no necesita una historia inflada ni veinte archivos adjuntos. Necesita que alguien entienda, en pocos minutos, qué haces, en qué momento está el proyecto y por qué escribes a ese sello.
La música sigue siendo la decisión principal. El correo sólo debe quitar obstáculos para que llegue a escucharse. Esta es una forma práctica de prepararlo.
Primero: confirma que hay afinidad
Revisa el roster, los lanzamientos recientes y los servicios del sello. Si trabaja regional mexicano y música latina, explica dónde entra tu propuesta sin disfrazarla para encajar. Una frase concreta funciona mejor que una lista de géneros: ‘sierreño de Hermosillo con letras de vida fronteriza’ dice más que ‘artista versátil’.
- Nombra una razón real por la que elegiste ese sello.
- Evita correos masivos con destinatarios visibles.
- No prometas cifras futuras; presenta lo que ya existe.
El paquete mínimo
Comparte dos o tres canciones que representen el momento actual del proyecto. Usa enlaces privados o públicos que abran sin descargar archivos ni pedir permisos. Acompaña la música con una foto vigente, una biografía breve, ciudad base, integrantes y contacto directo.
- Dos o tres canciones, con la más fuerte primero.
- Un video en vivo si el show es parte central del proyecto.
- Enlaces a perfiles oficiales y métricas con fecha y fuente.
- Una frase sobre lo que buscas: distribución, desarrollo, management o una conversación.
Un correo que sí se puede leer
Asunto: ‘Proyecto regional mexicano desde Culiacán — Nombre del artista’. En el cuerpo: saludo, una línea de presentación, una línea de contexto, enlace principal, lo que buscas y datos de contacto. Seis u ocho líneas suelen bastar.
No envíes el mismo mensaje cada semana. Si no hubo respuesta, un seguimiento breve después de siete a diez días hábiles es razonable. Después de eso, vuelve al trabajo del proyecto: mejores canciones y mejores señales pesan más que insistir.
Lo que resta credibilidad
Adjuntos pesados, biografías llenas de superlativos, reproducciones sin fuente y frases como ‘seré el próximo número uno’ obligan a separar ruido de información. También resta confianza presentar canciones con samples, beats o colaboraciones sin acuerdos claros.
- No compres reproducciones para maquillar el proyecto.
- No ocultes quién controla el master.
- No compartas contraseñas ni archivos editables.
- No firmes una propuesta sin revisión independiente.
Antes de presionar Enviar
Abre todos los enlaces desde una ventana privada y desde el teléfono. Revisa nombres, ortografía, créditos y permisos. Pregúntate si la canción que aparece primero explica por qué vale la pena seguir escuchando. Si la respuesta es sí, el paquete está listo.
Siguiente paso
¿Tu proyecto ya está ordenado?
Cuéntanos de dónde vienes, comparte tus mejores canciones y dinos con claridad qué buscas para la siguiente etapa.
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